
Juan Carlos
Juan Carlos Gottoli, el hombre que sembró una idea y cosechó identidad

Anoche, el Festival de la Sandía de Esquina vivió uno de sus momentos más conmovedores. Por primera vez, el reconocimiento no fue para un artista ni para una producción récord, sino para el hombre que soñó este festival cuando todavía no existía: Juan Carlos Gottoli, su creador.
Juan Carlos ya no está fisicamente con nosotros. Pero estuvo en todo.
Estuvo en la historia contada, en cada recuerdo, en cada aplauso largo y sentido. Estuvo en la emoción que atravesó el escenario y llegó al público.
Sus siete hijos subieron juntos a recibir este reconocimiento, Estela, Juan Carlos, Alejandro, Veronica, Isidro, Ricardo y Diego. Unidos, como familia, representando no solo a su papá, sino también a una forma de hacer las cosas: con convicción, con trabajo y con amor por Esquina.
Al momento de agradecer, uno de sus hijos, Isidro tomó la palabra. Y allí ocurrió algo que no se puede ensayar ni fingir: la emoción lo quebró. Las lágrimas aparecieron cuando empezó a contar la historia de su padre, de aquella carpeta presentada con una idea que parecía una locura y terminó convirtiéndose en uno de los eventos más importantes de la ciudad de Esquina.
La voz se le fue, pero el mensaje quedó. Porque cuando la emoción supera a las palabras, habla el corazón.
Isidro retomó despacio, con la voz para adentro, diciendo cada frase como se dicen las cosas importantes: sin apuro, con verdad. Y en ese silencio respetuoso, todo se entendió, que este reconocimiento no era solo un homenaje, era un acto de justicia, de memoria y de gratitud colectiva.
Hoy, el Festival de la Sandía de Esquina, sigue firme en su edición número 53 y lo lleva adelante el Club Sociedad Sportiva Esquínense
Juan Carlos Gottoli creyó en la sandía como símbolo, en el trabajo de los productores, en la cultura local y en Esquina como ciudad capaz de crear algo propio y grande. Hoy, ese sueño sigue vivo y creciendo.
Este reconocimiento no es un cierre.
Es una semilla más, de las tantas que él supo sembrar.
Gracias, Juan Carlos
Tu idea se hizo festival.
Tu festival se hizo identidad.
Y tu nombre, forma parte de la historia grande de Esquina.