Las autoridades prohibieron el uso del fuego debido a la escasez de lluvias y las altas temperaturas. Las ciudades más críticas son Paso de los Libres, Corrientes capital, Monte Caseros, Mercedes, Bella Vista, Virasoro, Esquina, San Miguel, Chavarría, La Cruz e Ituzaingó.

La provincia de Corrientes atraviesa una situación crítica en materia ambiental debido a que once localidades se encuentran actualmente bajo alerta de nivel extremo por riesgo de incendios.
El fenómeno, impulsado por una ola de calor, la baja humedad y la escasez de precipitaciones, ha llevado a las autoridades a decretar la prohibición total del uso del fuego en todo el territorio para evitar catástrofes forestales y rurales.
De acuerdo con el último informe del Índice de Peligro de Incendios (FWI), elaborado por la Dirección de Recursos Forestales, las localidades que presentan las condiciones más severas son Paso de los Libres, Corrientes capital, Monte Caseros, Mercedes, Bella Vista, Virasoro, Esquina, San Miguel, Chavarría, La Cruz e Ituzaingó.
En estos puntos, cualquier foco ígneo que se inicie tiene el potencial de propagarse de manera descontrolada y errática, dificultando las tareas de contención.
Ante este panorama, el Comando de Operaciones de Emergencias (COE) ha intensificado el monitoreo constante en los 60 cuarteles de bomberos voluntarios y las brigadas forestales de la Policía.
Al respecto, Bruno Lovinson, subdirector de Defensa Civil y coordinador del COE, destacó la preparación de las fuerzas de seguridad y combate: "Estamos con todos los equipos en alerta desde la semana pasada", afirmó el funcionario a República de Corrientes, subrayando que la vigilancia es permanente dado que las condiciones climáticas actuales no ofrecen tregua.
En ese sentido, Lovinson precisó que el sistema de emergencia provincial cuenta actualmente con más de 1.500 efectivos entrenados, incluyendo bomberos voluntarios y brigadistas especializados.
Además, la Provincia dispone de una flota logística reforzada con camiones de ataque rápido, vehículos cisterna y aviones hidrantes estratégicamente posicionados en zonas clave como Santo Tomé y Mercedes para intervenir de inmediato ante la detección de columnas de humo.
La situación se ve agravada por la presencia de abundante material combustible liviano en los campos, producto de la sequedad de los pastizales.
Según los expertos, el 95 % de los incendios son causados por la intervención humana, ya sea por negligencia, como arrojar colillas de cigarrillos en las rutas, o por quemas de basura que pierden el control.
Por ello, desde el Gobierno provincial recordaron que rige una veda total de quema y que existen severas sanciones penales y contravencionales para quienes infrinjan esta norma.
Por su parte, desde la Dirección de Recursos Forestales pidieron a la población extremar los cuidados: "no arrojar colillas de cigarrillos en las rutas, evitar la quema de basura y denunciar inmediatamente cualquier columna de humo al 100 (Bomberos) o al 911 (Policía)".
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene además una alerta amarilla por temperaturas extremas en gran parte del Litoral argentino, lo que eleva el riesgo de salud para la población y propicia el escenario de ignición. Las autoridades locales informaron que el "bloqueo atmosférico" impide la llegada de frentes de lluvia significativos, por lo que se estima que los niveles de peligro se mantendrán elevados al menos durante la primera quincena de febrero.
Si bien el riesgo no es "extremo" en el resto de las localidades, la logística está preparada para cualquier tipo de situación problemática relacionada al fuego. Por ello, los bomberos voluntarios mantienen la vigilia ante alguna emergencia.
"En San Luis del Palmar, al igual que toda la región tenemos alerta por riesgo de incendio de nivel muy alto a extremo, pero en general todavía hay humedad en los suelos, dada las recientes inundaciones, lo que hace que la superficie permanezca humedad", contó a este medio, la segunda jefa del cuartel de bomberos voluntarios de San Luis del Palmar, Carolina Rodríguez.
"De seguir estas altas temperaturas, en los próximos días el riesgo de incendio se elevará, dada la cantidad de material combustible que quedó luego de las lluvias, sumado a las características propias de la vegetación de nuestra zona. Por lo pronto, nosotros seguimos en alerta, pero sin incendios de relevancia hasta este momento", remarcó.