Alerta por un “Súper Niño”: se espera la llegada de lluvias extremas y hay riesgo de inundaciones en distintas regiones
El fenómeno Súper Niño podría intensificarse en los próximos meses y generar lluvias extraordinarias en distintas regiones, según proyecciones internacionales.
El Súper Niño vuelve a encender alarmas en los modelos climáticos globales. El Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF) estima en torno al 75% la probabilidad de que este evento alcance una intensidad extrema entre septiembre y octubre, lo que podría derivar en lluvias intensas, tormentas frecuentes y riesgo elevado de inundaciones
Qué implica este fenómeno climático
El Súper Niño se caracteriza por un calentamiento anómalo del Pacífico ecuatorial, capaz de alterar los patrones climáticos a escala global. En Sudamérica, este proceso suele traducirse en precipitaciones por encima de lo normal y mayor frecuencia de eventos severos.
Especialistas advierten que sus efectos pueden extenderse en el tiempo. El meteorólogo Ben Noll señaló que el fenómeno “traerá impactos climáticos de amplio alcance que durarán hasta 2027”, lo que suma incertidumbre en áreas clave como la producción agrícola, la gestión hídrica y la planificación urbana.
Qué se espera en Argentina
En el plano local, el especialista Andrés Snitcofsky sostuvo que “todo sigue indicando que para septiembre tendremos un fenómeno de El Niño muy extremo”. Además, alertó sobre la falta de obras de infraestructura y prevención, un factor que podría agravar el impacto en zonas urbanas y rurales.
Las regiones más expuestas serían el centro y el litoral argentino, donde el exceso de lluvias puede generar crecidas de ríos, anegamientos y complicaciones en rutas y puertos. A su vez, el evento podría afectar cadenas logísticas y sistemas productivos.
Medidas y recomendaciones ante el escenario
Frente a este panorama, autoridades y organismos intensifican la vigilancia meteorológica y revisan protocolos de emergencia. Se recomienda a municipios reforzar defensas, limpiar desagües y mejorar sistemas de alerta temprana.
También se espera que entidades como el SMN y el ECMWF continúen ajustando los pronósticos en las próximas semanas. Aunque restan meses clave para confirmar la evolución, el escenario exige planificación y medidas preventivas.
De consolidarse, el Súper Niño podría convertirse en uno de los eventos más intensos de las últimas décadas, con efectos prolongados. La prioridad, coinciden los expertos, es reducir riesgos y mejorar la capacidad de respuesta ante fenómenos extremos.