Las provincias del Norte Grande avanzaron con el Gobierno nacional en la implementación de un esquema de beneficios para los hogares ubicados en zonas cálidas y muy cálidas. La propuesta contempla ampliar el consumo subsidiado y podría representar una reducción de entre el 50 % y el 80 % en el costo de la electricidad, según la categoría climática.
El acuerdo comenzó a tomar forma durante una reunión realizada el martes en Buenos Aires, donde el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, junto con otros mandatarios del Norte Grande, mantuvo un encuentro con el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo, y funcionarios de la Secretaría de Energía.
Durante la reunión, los gobernadores plantearon la necesidad de establecer una tarifa energética diferenciada para las provincias que enfrentan temperaturas elevadas durante gran parte del verano. En estas regiones, el consumo eléctrico se incrementa considerablemente por el uso de equipos de refrigeración. A esto se suma que varias provincias norteñas no cuentan con acceso al gas natural, por lo que dependen en mayor medida de la electricidad.
"El Norte necesita una tarifa energética diferenciada que contemple las realidades y asimetrías de nuestras provincias", sostuvo Valdés, quien ya había planteado este reclamo durante la última reunión de gobernadores del Norte Grande realizada en Posadas.
La propuesta contempla modificar los límites de consumo alcanzados por los subsidios durante los meses de mayor demanda. Para las denominadas zonas muy cálidas, el consumo subsidiado pasaría de 300 a 550 kWh, mientras que en las zonas cálidas se elevaría de 150 a 300 kWh.
El beneficio se aplicaría entre noviembre y abril, período en el que las altas temperaturas generan un fuerte incremento en la utilización de electricidad para refrigeración.
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, explicó que la reducción podría alcanzar entre el 50 % y el 80 % del costo de la energía, dependiendo de la clasificación climática de cada región.
El planteo de las provincias norteñas busca equiparar las condiciones de acceso a beneficios energéticos con las contempladas para las regiones de bajas temperaturas. Como antecedente existe el régimen de zonas frías, que otorga descuentos sobre el consumo de gas a usuarios de distintas provincias del centro y sur del país.
Los gobernadores del Norte sostienen que ese esquema también genera un costo para los usuarios de electricidad de todo el país, incluidos los habitantes de las provincias norteñas, por lo que reclaman una compensación para quienes enfrentan temperaturas extremas durante el verano.
Salta cuenta desde 2023 con un programa provincial de bonificación para zonas cálidas que alcanza a unas 106.000 familias y es financiado con recursos del Tesoro provincial. Durante el último verano, el costo del beneficio fue estimado en unos $1.800 millones mensuales.
En la negociación nacional, Sáenz busca ampliar la cobertura a unas 140.000 familias de los departamentos de Rivadavia, Orán, San Martín, Anta, General Güemes, Metán, Rosario de la Frontera y La Candelaria.
Según lo acordado en principio, el nuevo esquema podría comenzar a aplicarse durante el próximo período de altas temperaturas. Para que tenga continuidad como régimen permanente, el Gobierno nacional y las provincias deberán avanzar posteriormente en el Congreso con una normativa específica.