El Gobierno prepara un nuevo mecanismo para impulsar el acceso a créditos hipotecarios destinados a la compra de primera vivienda.
El programa prevé realizar licitaciones por un total de $200.000 millones, con alternativas de financiamiento a uno y cinco años. Los bancos y entidades participantes deberán utilizar esos fondos exclusivamente para otorgar préstamos destinados a la adquisición de la primera vivienda.
En cuanto al costo del financiamiento, las entidades podrán ofrecer créditos a una tasa de UVA + 7,5%.
La primera licitación del esquema está prevista para la próxima semana, cuando se conocerán los detalles de la convocatoria y las condiciones bajo las cuales los bancos podrán acceder a los fondos.
El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó en una conferencia de prensa que el objetivo es acortar el descalce entre los plazos de los depósitos que reciben los bancos y los períodos de tiempo durante los cuales deben financiar una vivienda. “Los créditos son a 15, 20, 30 años y los depósitos que tienen los bancos para que puedan financiarlo son a 30 días”, señaló Caputo.
Para eso, se realizarán licitaciones de los depósitos a plazo fijo en pesos ajustables por UVA más una tasa adicional, utilizando recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES. “Lo que se va a estar haciendo es extender esos plazos fijos, en licitaciones, de 1 y 5 años. Esto les va a poder permitir a los bancos poder acelerar el nivel de créditos hipotecarios”, explicó el ministro.
El programa tendrá un monto total de $2 billones, que será adjudicado mediante licitaciones de $200.000 millones cada una. La primera convocatoria está prevista para la próxima semana, con ese monto inicial.
Habrá dos tramos, diferenciados por el plazo y la tasa mínima requerida:
Cada entidad financiera podrá ofertar hasta el 20% del monto total de cada licitación. El dinero adjudicado deberá destinarse a créditos hipotecarios para personas humanas destinados a la adquisición, construcción, ampliación o refacción de una primera vivienda.
A su vez, el programa establece condiciones específicas para los préstamos que los bancos otorguen con estos fondos. Las entidades adjudicatarias no podrán cobrar una tasa superior a UVA + 7,5%, mientras que los créditos deberán tener un plazo mínimo de 15 años y un monto máximo equivalente a 150.000 UVA por operación. O sea, unos US$200.000 por crédito.
A modo de ejemplo, Caputo puso como referencia un crédito de unos US$80.000 para una propiedad de aproximadamente US$106.000. Bajo una tasa de UVA + 7%, estimó una cuota inicial cercana a $865.000 y un ingreso neto requerido de unos $3.465.000 millones. Según el ministro, eso permitiría que una pareja joven, sumando los ingresos de ambos integrantes, pueda acceder al préstamo.
El Gobierno estimó que el programa podría alcanzar a unas 17.000 familias, aunque aclaró que no existe un cupo fijo de créditos que darán los bancos, ya que dependerá de los montos de los créditos que finalmente otorguen las entidades financieras.
Caputo también sostuvo que, en caso de incumplimiento o mora en las cuotas de los créditos, serán los bancos quieren se harán cargo de cubrir ese riesgo. “El FGS no corre ningún riesgo, ese es trabajo de los bancos”, indicó.
Además, los funcionarios detallaron que el FGS pasó de tener activos por unos US$30.000 millones a alrededor de US$80.000 millones. El funcionario planteó que parte de esa mejora permite avanzar con el nuevo programa sin modificar la función principal del fondo.