En el Día Nacional del Chamamé, Corrientes vuelve a celebrar una de las expresiones culturales que más profundamente identifica a su pueblo. En esta fecha, el gobernador Juan Pablo Valdés puso en valor la música, la danza y las historias que forman parte de la identidad correntina.
“Cada vez que suena un chamamé, late fuerte el orgullo de ser correntino”, expresó Valdés, al remarcar que en cada acorde y en cada baile están presentes las raíces de una tierra y las historias que atraviesan a generaciones.
El mandatario también reivindicó la palabra del recordado sacerdote y poeta chamamecero Julián Zini, a quien destacó por haber sabido transmitir, a través de sus versos y canciones, el profundo significado que el chamamé tiene para los correntinos.
La celebración adquiere además una dimensión internacional: desde 2020, el chamamé integra la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, reconocimiento que abarca sus expresiones musicales, poéticas y dancísticas.
“Qué orgullo compartir con el mundo esta parte de nuestra identidad”, sostuvo Valdés, al destacar la trascendencia de una expresión cultural que nació y se arraigó en el Litoral, pero que hoy forma parte del patrimonio cultural reconocido por la humanidad.
Así, cada 19 de septiembre, el chamamé vuelve a sonar con la fuerza de una identidad que se mantiene viva: en los escenarios, en las fiestas, en los encuentros familiares y en cada rincón donde un acordeón, una guitarra o un bandoneón despiertan el sentimiento de ser correntino.
La fecha fue establecida por ley en homenaje a Mario del Tránsito Cocomarola, fallecido el 19 de septiembre de 1974, uno de los grandes referentes de la música chamamecera.