El Vaticano informó que el papa León XIV fue sometido a una intervención quirúrgica en el Policlínico Gemelli de Roma, donde los estudios realizados durante la operación confirmaron la presencia de un adenocarcinoma pulmonar, un tumor maligno.
Según el parte médico oficial, el procedimiento se desarrolló tal como estaba previsto y tuvo como objetivo extirpar por completo la lesión. Para ello, los cirujanos retiraron el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica de cirugía asistida por video.
El examen histológico realizado durante la intervención confirmó el diagnóstico que se sospechaba a partir de los estudios preoperatorios.
El comunicado precisó que la operación fue exitosa y que no se registraron complicaciones. Aunque el Santo Padre permaneció aproximadamente tres horas en el quirófano, la intervención quirúrgica propiamente dicha duró alrededor de 90 minutos.
La información difundida por la Santa Sede detalló que la extracción del lóbulo pulmonar formó parte del procedimiento previsto para lograr una extirpación completa de la lesión.
El anuncio generó atención internacional debido al estado de salud del pontífice y a la confirmación del diagnóstico oncológico. Por el momento, la información oficial difundida se centra en el resultado de la cirugía y en la ausencia de complicaciones durante el procedimiento.