El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, sigue de cerca la evolución del río Paraná y espera que el descenso registrado en Ituzaingó contribuya a reducir la presión del agua sobre las localidades de Itatí y Paso de la Patria, donde la creciente mantiene en alerta a las autoridades.
Según informó el mandatario, el río pasó de 5,20 a 4,80 metros en Ituzaingó, lo que representa una disminución de 40 centímetros. La expectativa es que esta tendencia también se manifieste aguas abajo, en otros puntos de la costa correntina.
“Esperemos que esta bajante que empiece a darse en Ituzaingó pueda reflejarse en los siguientes puntos críticos, que son Itatí y Paso de la Patria”, expresó Valdés.
Mientras el nivel del Paraná desciende en Ituzaingó, en la ciudad de Corrientes continúa en aumento. Este comportamiento mantiene la preocupación por la posibilidad de que nuevas precipitaciones compliquen el panorama.
“Esperemos que la lluvia nos siga esperando y que no sea todo un combo perfecto que nos termine complicando”, advirtió el gobernador.
Para seguir la situación, la Provincia trabaja con información del Centro de Operaciones de Emergencia (COE), los reportes diarios de Bruno Lovinson, de Defensa Civil, y los datos hidrológicos vinculados con la represa de Yacyretá.
El seguimiento del comportamiento del río permite a los equipos de emergencia anticipar necesidades, coordinar recursos y organizar eventuales evacuaciones o autoevacuaciones en los sectores más comprometidos.
La atención está centrada especialmente en Itatí y Paso de la Patria, además de otras zonas ribereñas expuestas al avance del agua. La evolución de los niveles del Paraná y las condiciones meteorológicas de los próximos días serán determinantes para establecer cómo continuará el escenario.