El Paraná podría alcanzar su pico en Capital, mientras crece la preocupación por las lluvias
La creciente del río Paraná comienza a estabilizarse en algunas localidades correntinas, aunque en otras continúa en ascenso. En la ciudad de Corrientes esperan que el nivel se estacione entre hoy y mañana, pero los pronósticos de tormentas fuertes mantienen en alerta a las autoridades.
21 de octubre de 2026
La crecida del río Paraná, vinculada al fenómeno climático de El Niño, continúa generando complicaciones en distintas localidades de Corrientes. Mientras en algunos puertos ubicados aguas arriba comienzan a observarse señales de estabilización e incluso leves descensos, la atención está puesta en la evolución del caudal y en las lluvias previstas para los próximos días.
En Ituzaingó se registraba un leve descenso, aunque la Isla Apipé seguía entre las zonas afectadas por el agua proveniente de las cuencas altas. Al cierre de esta edición, el nivel del río en ese sector se ubicaba en 4,61 metros.
En Itá Ibaté, el Paraná permanecía estacionado en 6,85 metros, mientras que en Itatí se mantenía por encima del nivel de evacuación, con una altura de 8,28 metros. En Paso de la Patria, en cambio, el río continuaba creciendo y alcanzaba los 7,70 metros, también en etapa de evacuación.
La situación presentaba distintas características en el resto de la provincia. Empedrado registraba 6,10 metros y continuaba en creciente. Bella Vista se encontraba en 6,25 metros, con alerta estacionaria, mientras que en Goya el nivel llegaba a 5,48 metros, también bajo esa condición. En Esquina, la medición era de 4,62 metros y el río seguía subiendo.
En la ciudad de Corrientes, el puerto local marcaba 7,33 metros y permanecía en nivel de evacuación. Las autoridades esperaban que la creciente alcance su punto máximo entre este miércoles y el jueves, para luego iniciar un descenso lento y progresivo.
Durante la última semana, el Paraná subió 1,67 metros en la capital provincial. El 15 de octubre, Prefectura Naval había registrado una altura de 5,66 metros. Desde entonces, el nivel aumentó de manera sostenida: el sábado 17 llegó a los 6,50 metros, correspondiente a la etapa de alerta, y el domingo alcanzó los 7 metros, ingresando en etapa de evacuación.
Al cierre de esta edición, la marca de 7,33 metros se encontraba dentro de los valores previstos por las autoridades del Comando Operativo de Emergencias (COE). Sin embargo, la posibilidad de que se registren precipitaciones intensas en la región suma un nuevo factor de preocupación.
Los pronósticos meteorológicos anticipan tormentas fuertes y aisladas para este miércoles, con períodos de lluvias y chaparrones que podrían extenderse hasta el domingo. Se espera que los fenómenos sean más intensos hasta el viernes.
Ante este escenario, la preocupación ya no se concentra exclusivamente en la evolución del río, sino también en la cantidad de agua que podrían dejar las precipitaciones. Las lluvias intensas podrían agravar las condiciones en las zonas vulnerables y dificultar la situación de las familias afectadas por la creciente.
El titular de Defensa Civil de Corrientes, Bruno Lovison, advirtió sobre la evolución de la emergencia y el impacto que podrían tener las condiciones meteorológicas. “La emergencia va a ir de menos a más y el clima nos va a ir marcando las áreas más vulnerables”, señaló.
Según indicó el funcionario, más de 400 personas ya recibieron asistencia, mientras que la ciudad de Corrientes concentra la mayor cantidad de vecinos que debieron autoevacuarse.
La expectativa está puesta ahora en que el Paraná deje de subir en Capital, siguiendo el comportamiento que ya muestran algunos puertos aguas arriba. No obstante, el panorama de los próximos días dependerá tanto de la evolución del caudal como de la intensidad de las lluvias previstas para la región.