La Organización Meteorológica Mundial alertó que el actual episodio de El Nño podría alcanzar una intensidad inédita en los registros de monitoreo, con una anomalía térmica en el Pacífico tropical que superaría las marcas históricas conocidas.
La advertencia fue presentada en Ginebra por la secretaria general de la agencia, la argentina Celeste Saulo, junto al jefe de asuntos humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, quienes reclamaron una respuesta coordinada urgente para proteger a las poblaciones más vulnerables ante la inminencia de fenómenos extremos.
Durante la conferencia de prensa, Saulo sostuvo que la magnitud esperada rebasa por completo las referencias disponibles, señalando que los valores proyectados superan los registros previos de episodios intensos y colocan a los científicos más allá de las estadísticas habituales. El organismo estimó que la fase de mayor gravedad se concentrará hacia el cierre de 2026, aunque advirtió que sus profundas consecuencias humanitarias y climáticas podrían extenderse a lo largo de 2027 en distintas regiones del planeta.
En la misma línea, las mediciones recientes de distintos centros especializados reflejan un calentamiento excepcional de la superficie marina en la zona de influencia, un factor que altera de manera directa la circulación atmosférica global. Si bien El Niño responde a un patrón natural recurrente, los expertos enfatizaron que la magnitud actual incrementa exponencialmente la probabilidad de que se multipliquen catástrofes asociadas a inundaciones severas, sequías prolongadas y ciclones destructivos