La creciente del río Paraná mantiene en alerta a los vecinos del barrio Ibiray, en Itatí, ante la posible presencia de un yaguareté que habría llegado a la zona en busca de terrenos secos para refugiarse. La situación genera preocupación entre los residentes, que permanecen aislados por el avance del agua y deben trasladarse en canoas o lanchas debido a la inundación de los caminos.
La emergencia hídrica afecta a distintos sectores de la localidad y ya supera las 500 personas evacuadas. Los barrios Ibiray y Bajo Pujol se encuentran entre las zonas más perjudicadas, con viviendas anegadas y el desplazamiento de animales silvestres que abandonan sus hábitats naturales como consecuencia de la crecida.
Frente a la advertencia sobre el posible avistamiento del felino, se recomienda a los habitantes mantener a los niños y las mascotas dentro de sus viviendas, evitar acercarse al animal o intentar capturarlo y comunicar cualquier aparición al 911 o a las autoridades de fauna. El yaguareté es una especie protegida y se encuentra en peligro crítico de extinción en la Argentina, por lo que resulta fundamental evitar cualquier acción que pueda poner en riesgo tanto a las personas como al ejemplar.
Para hacer frente a la situación, el Municipio de Itatí y el Gobierno provincial habilitaron tres centros de contención, mantienen guardias permanentes y brindan asistencia a las familias afectadas por la inundación.
En cuanto al comportamiento del río, durante la mañana se registró una leve bajante frente a la costa de Itatí, con una altura de 8,16 metros. Sin embargo, las autoridades continúan con el monitoreo y las tareas preventivas ante la llegada prevista de una nueva onda de crecida al puerto local.
Mientras persiste la emergencia, los vecinos permanecen atentos a la evolución del río y a las recomendaciones oficiales, en un escenario que combina las consecuencias de la inundación con la preocupación por la posible aparición de fauna silvestre en las zonas habitadas.