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26/10/2026 - Edición Nº528

Provinciales

EMERGENCIA HÍDRICA EN CORRIENTES

La creciente golpea a Itatí: 60 familias aisladas y más de 550 personas fuera de sus hogares

06:02 | Más de 550 personas fueron evacuadas o dejaron sus hogares por sus propios medios, mientras cerca de 60 familias permanecen aisladas y dependen de canoas y lanchas.



El avance del río Paraná mantiene en vilo a los vecinos de Itatí. Entre viviendas rodeadas de agua, caminos intransitables y familias que solo pueden trasladarse en canoas, la emergencia revive el recuerdo de la histórica inundación de 1983, cuando el río alcanzó los 10,13 metros, su máximo registro en la localidad.

En el barrio Ibiray, cerca de 60 familias continúan aisladas y necesitan embarcaciones para salir de sus casas o recibir alimentos y agua. Griselda Aquino, integrante de la asociación Nueva Esperanza, acompaña a los vecinos y advierte sobre el riesgo de que la creciente vuelva a cubrir gran parte del barrio.

La situación obligó a muchas familias a abandonar sus hogares. Algunas, como la de Isabel, se trasladaron a centros de alojamiento al comprobar que el agua avanzaba rápidamente hacia el interior de sus viviendas. El temor no se limita a la evacuación: también preocupa lo que encontrarán cuando puedan regresar y la posibilidad de perder nuevamente sus pertenencias.

La inundación también expone las dificultades de quienes viven desde hace años en zonas vulnerables. Mientras algunos vecinos lograron acceder a viviendas fuera de las áreas inundables, otros regresaron a la costa después de vender las casas que habían recibido. La situación refleja un problema que persiste más allá de cada emergencia: la falta de una solución definitiva para las familias expuestas a las crecientes.

Frente al avance del agua, la solidaridad de los vecinos, el trabajo de los canoeros y la asistencia de organizaciones sociales resultan fundamentales. El Municipio, la Provincia, Defensa Civil y el Comité de Emergencia coordinan evacuaciones, distribuyen provisiones y organizan espacios de alojamiento.

Hasta el momento, más de 550 personas fueron evacuadas o se autoevacuaron. Tres centros reciben a las familias afectadas y el Municipio alquiló cinco viviendas para alojar a otros damnificados.

Aunque el Paraná bajó algunos centímetros el viernes y luego se mantuvo estable, las autoridades advierten sobre la posibilidad de una nueva crecida y piden a los vecinos que se preparen para dejar sus casas si fuera necesario.

La incertidumbre continúa en Itatí. Para quienes viven cerca del río, cada variación del nivel del agua significa volver a enfrentar el miedo de perderlo todo y empezar de nuevo.