La policía de Cataluña detuvo a cerca de un centenar de personas durante una violenta protesta juvenil realizada este sábado en la Plaza de Cataluña, en el centro de Barcelona. Las autoridades confirmaron que aproximadamente la cuarta parte de los arrestados son menores de edad, en una jornada signada por desmanes y enfrentamientos directos.
La concentración inicial derivó rápidamente en destrozos al mobiliario urbano, ataques dirigidos contra los agentes de seguridad y saqueos en comercios de la zona céntrica. La convocatoria circuló masivamente por redes sociales bajo el nombre de “Institut Indignats”, adoptando como referencia al movimiento “Lycées Indignés”, una agrupación vinculada a las recientes manifestaciones estudiantiles registradas en Francia.
Los incidentes escalaron cuando un grupo numeroso de manifestantes, embozados y con vestimentas oscuras, comenzó a arrojar piedras y objetos contundentes contra las fuerzas del orden. Ante esta situación, las unidades antidisturbios de los Mossos d’Esquadra ejecutaron cargas policiales y persecuciones para dispersar a los revoltosos por las arterias comerciales aledañas.