La canela es una especia utilizada desde hace siglos tanto en la cocina como en distintas preparaciones de la medicina tradicional. El té de canela se volvió una alternativa popular entre quienes buscan incorporar infusiones naturales a su rutina. Aunque algunos estudios analizaron sus posibles efectos sobre determinados marcadores de salud,
Qué beneficios se le atribuyen al té de canela
Según explicó el Dr. Alberto Sanagustín, la canela contiene compuestos a los que se les atribuyen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antimicrobianas. Algunas investigaciones también analizaron su posible relación con la regulación de la glucemia y la sensibilidad a la insulina, aunque los resultados no son suficientes para recomendarla como sustituto de tratamientos médicos.
La especia también fue estudiada por sus posibles efectos sobre el colesterol y la presión arterial. En cuanto a enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson, existen investigaciones preliminares, pero buena parte de la evidencia proviene de estudios de laboratorio y en animales, por lo que todavía se necesitan trabajos en humanos para determinar su verdadero alcance.
En la medicina tradicional, además, la canela se utilizó para acompañar la digestión y aliviar algunas molestias gastrointestinales. Sin embargo, estos usos no deben interpretarse como beneficios médicos comprobados.
Cómo preparar el té de canela
Para preparar una taza se puede utilizar una cucharadita de canela en polvo, una bolsa de té negro o verde y una taza de agua caliente. Se coloca la canela y la bolsita en una taza, se agrega el agua y se deja reposar entre tres y cinco minutos. Luego se retira la bolsa y, de manera opcional, se puede incorporar miel.
Para el consumo habitual, suele recomendarse preferir canela de Ceilán frente a la variedad casia. Esta última contiene mayores cantidades de cumarina, un compuesto que en cantidades elevadas y con un consumo prolongado puede afectar al hígado.
Por ese motivo, el consumo de té de canela debe ser moderado. Las personas que toman medicamentos, tienen diabetes, enfermedades hepáticas o están embarazadas deberían consultar con un profesional de la salud antes de incorporarlo regularmente a su alimentación. La infusión puede formar parte de una dieta variada, pero no reemplaza ningún tratamiento indicado por un médico.